Sobre la Estética de Dietrich von Hildebrand

En este artículo relato algo de Hildebrand Project y su original consideración sobre la cultura.  Pero es simplemente una pista, unas migas de pan, las señas de un camino. Escribir – y comunicar, en general- es una renuncia constante. Alegre renuncia: la verdad. Sería óptimo dar con el enunciado perfecto, que la comprensión sea total. ¿Quién no quisiera hacerse entender del mejor modo sobre algo que considera valioso? En cambio, quien escribe solo propone un acuerdo. En general, espera algo, pero el resultado es otro. Esta posibilidad de imperfección, que nos obliga a la economía, cuando no al silencio, es lo mejor de la escritura. El resultado que tenemos frente a nosotros nos susurra, con el gozo de las calaveras de los escritorios monacales, sic transit gloria mundi.

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