Libros que seguimos quemando

El siguiente artículo es una traducción del original escrito por Jerry Bowyer, en Forbes. Su título original es Burning Ray Bradbury: The Column I Most Regret Never Having Written. 20/11/2013 

Ray Bradbury

La columna que más lamento no haber escrito es sobre el libro Fahrenheit 451. Las columnas tienen un “gancho”, algo en las noticias que da relevancia a la columna, algún acontecimiento actual, que un escritor puede incluir en la columna. Pero Fahrenheit 451 no responde exactamente a algo actual, ni tampoco la película basada en ella: incluso el propio Bradbury murió hace más de un año. Entonces, ¿por qué escribo acerca de él ahora? Debido a la supresión de los temas religiosos en una nueva película basada en un clásico, es decir, Ender’s Game. Me recordó a lo que se hizo a la obra de Ray Bradbury hace una generación. Originalmente yo había escrito el material en esta columna como parte de una columna separada sobre la controversia de Ender’s Game*, pero al final decidí que este material podría sostenerse por sí mismo.

La novela de Ray Bradbury consistía en un futuro distópico en el que las ideas fueron suprimidas por una nueva clase de bomberos que en vez de apagar incendios, provocan incendios para quemar libros. Es un libro muy bueno, y una película bastante mala. Y una de las peores cosas de la película es que se comete el hecho que el libro condena, es decir, la supresión de un libro peligroso. El libro que suprime la película es la Biblia. Al final de la novela, Montag, un bombero quemador de libros, convertido en disidente, se introduce a una colonia de personas que conocen las grandes obras literarias. Pasan su vida recitando libros enteros de memoria y luego les enseñan a la próxima generación para que las palabras nunca se pierden.

Montag conoce a los hombres y mujeres que han memorizado Zola, Dickens y otros novelistas clásicos, y también conoce a alguien que ha aprendido de memoria el Evangelio según San Lucas. De hecho, la Biblia juega un papel bastante importante en la historia de Bradbury. Es el primer libro que Montag levantó, arrancó literalmente de las llamas. Es el libro que comienza su proceso de liberación del régimen. La primera vez que se revela como un lector frente a su esposa Mildred mediante la lectura de una poesía, pero no de cualquier poesía, sino de Dover Beach de Matthew Arnold. Dover Beach denuncia la pérdida de fe en el mundo moderno.

El Mar de la Fe
fue una vez, también, en la orilla de la tierra llena y redonda
(…) Pero ahora solamente escucho
su melancolía, largo, rugido retirar (…)

Y la consecuencia de que la disminución de la fe es el surgimiento de las sociedades cerradas, una disminución en el conocimiento y la conexión con el pasado y un aumento resultante en las guerra de masas.

Ah, el amor, ¡seamos fieles
el uno al otro! para el mundo, que parece
yacer ante nosotros como una tierra de sueños,
tan variado, tan bello, tan nuevo,
no tiene realmente ni gozo, ni amor, ni luz,
ni la certeza, ni paz, ni ayuda para el dolor;
y estamos aquí como en una llanura sombría
envueltos en alarmas confusas de batallas y fugas,
donde los ejércitos ignorantes se enfrentan por la noche.

Al oír el poema, la esposa de Montag sale corriendo de la habitación y luego intenta quitarse la vida. A lo largo de la novela, la guerra se extiende a la distancia, acercándose a la ciudad mientras la novela avanza. Bombarderos vuelan sobre la ciudad, pero nadie sabe exactamente quiénes están en guerra y por qué los ejércitos ignorantes chocan por la noche. Al final de la novela la ciudad es destruida en un apocalipsis nuclear.

Una de las cosas más fascinantes de todo esto es que todo es omitido en la película: la Biblia, San Lucas, Dover Beach , la guerra, la ruina de la ciudad. La película no resulta tímida a la hora de mencionar los títulos de otros libros, de hecho largos tramos del film están dedicadas a montajes de pilas de libros, claramente visibles. La colonia de libros vivientes aparece en la película y se mencionan todos los libros, excepto uno, el Evangelio de San Lucas. En resumen, la Biblia es omitida en la versión cinematográfica de la historia.

¿Por qué es esto? Debido a que la Biblia es el libro peligroso en la edad moderna. Es sin duda el libro más prohibido de la edad moderna. Los soldados no podían llevarla con ellos en Arabia Saudita. Las Biblias tuvieron que ser introducidas de contrabando en la Unión Soviética. Solzhenitsyn cuenta historias sobre pequeñas páginas y fragmentos de páginas ocultas en los gulags. Tengo amigos que han contrabando Biblias en China. Pero no es Marx a través de Stalin o Mao, que prohíbe el libro en Occidente, es Marx a través de Gramsci, el arquitecto de la Gran Marcha a través de las instituciones. Es un tipo de censura a través de la producción a granel de cultura pura. Las personas que hacen películas sobre libros como el de Bradbury, temen suficientemente a los quemadores de libros como para advertirnos sobre ellos. Pero temen aún más a la Biblia, tanto que se convierten ellos mismos en quemadores de libros.

*Según el autor de la nota y otros autores, El juego de Ender, de 2013, no es fiel a la novela original. Este caso le recuerda la diferencia entre la novela de Bradbury y la película que se realizó luego tomándola como base.

La desolación

Peter Jackson en The desolation of SmaugAnd whither then? I cannot say.

Un detalle gracioso que no vi comentado en ningún sitio es que en la primera escena aparece el director de la película, Peter Jackson, al mejor estilo del también grueso Hitchcock, quien solía aparecer en sus producciones como un extra. En el caso de Jackson, sale por la pequeña puerta de una cabaña de la aldea de Bree y cruza la calle, frente a la cámara, comiendo una zanahoria.