Un poema sobre Habermas

Una de mis poesías, Las canciones del Valle de Josafat, fue publicado en Otra Iglesia es imposible.

Una enfermera conduce a Jürgen Habermas
a través de los senderos de boj.
Comienza entonces la tentación del ocaso:
¿A quién le importa ahora la esfera pública,
viejo maestro alemán?
Pobre de nosotros, continúa el estribillo,
cuerpos blandos sin coraza sobre bandejas de sal.

Junto a la mesa del parque,
cuando el sol talla esmeraldas,
el siglo madura frente a sus ojos,
y los cien años anteriores son una extensión dividida
en parterres al comienzo y le siguen trincheras,
vergeles amurallados, baldíos.
¿Dónde están ahora los judíos mayores?
Celosos hortelanos, se han dormido.
En las multitudes que calentaban sus manos contra el fuego,
¿lo supieron?,
buscaban el fugitivo gesto de un mesías.
Pero se hace tarde sobre el mundo
y acaso sea razonable el juicio en el amor.

¿Escucha, profesor, por sobre los demonios de vísperas?
Llegan desde el futuro
las canciones del Valle de Josafat.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s